imc pr.indymedia.org Castellano | English Centro de Medios Independientes de Puerto Rico
Quiénes somos Contacto Boletín Calendario Publicar
white themeblack themered themetheme help

Categorías

Temáticas
Comunidades
Ecología
Política
Guerra
Educación
Economía
Medios
Culturas
Diáspora
Vieques
Caribe

Zonas
Puerto Rico
Internacional

Cobertura Especial
Venezuela Bolivariana

Coopera





Red CMI:

sitio global
www.indymedia.org

proyectos
biotech
impresos
oceanía
radio
radio en vivo
tv satelital
video

áfrica
ambazonia
canarias
estrecho / madiaq
kenya
sudáfrica

américa latina
argentina
bolivia
brasil
chiapas
chile
chile sur
valparaiso
santiago
colombia
ecuador
méxico
perú
puerto rico
qollasuyu
rosario
sonora
tijuana
uruguay
venezuela

asia
india
jakarta
japón
manila
qc

canadá
hamilton
maritimes
montreal
ontario
ottawa
quebec
thunder bay
vancuver
victoria
windsor
winnipeg

estados unidos
arizona
arkansas
atlanta
austin
baltimore
boston
bufalo
carolina del norte
charlottesville
chicago
cleveland
colorado
danbury, ct
filadelfia
hawaii
houston
idaho
ithaca
kansas
los ángeles
madison
maine
michigan
milwaukee
minneapolis/st. paul
nueva jersey
nuevo hampshire
nuevo méxico
nueva orleans
north texas
ny capital
nyc
oklahoma
pittsburgh
portland
richmond
rochester
rocky mountain
rogue valley
san diego
san francisco
san francisco bay area
santa barbara
santa cruz
seattle
springfield
st louis
tallahassee-red hills
tennessee
urbana-champaign
utah
vermont
washington dc
western mass

europa
alacant
alemania
andorra
anveres
atenas
austria
barcelona
bielorrusia
bélgica
belgrado
bristol
bulgaria
croacia
chipre
escocia
estanbul
estrecho
euskal herria
galicia
grenoble
holanda
hungría
inglaterra
irlanda
italia
la plana
liege
lille
madrid
malta
marseille
napoli
nantes
niza
noruega
oost-vlaanderen
paris
polonia
portugal
praga
reino unido
rumania
rusia
st. peterbsburgo
suecia
suiza
tesalónica
torun
ucrania
west vlaanderen

medio oriente
beirut
israel
palestina

oceanía
adelaide
aotearoa
brisbane
jakarta
manila
melbourne
perth
quezon city
sydney

proceso
discusiones
fbi/legal al día
faq
listas de correo
documentación
técnico
voluntarios

Versión imprimible - Enviar por correo-e este artículo

La moralización ñoña y cretina de la clase dominante
por P. Luis Barrios Thursday, Dec. 04, 2003 at 6:34 AM
L.barrios@jjay.cuny.edu Iglesia San Romero de Las Américas

La sociedad estadounidense, la cual se distingue por ser controlada por la clase dominante de la derecha religiosa, tiende a destacarse, entre otras cosas, por un comportamiento histérico mamarracho cuando está sobre el tapete la discusión dizque de temas morales.

La sociedad estadounidense, la cual se distingue por ser controlada por la clase dominante de la derecha religiosa, tiende a destacarse, entre otras cosas, por un comportamiento histérico mamarracho cuando está sobre el tapete la discusión dizque de temas morales.

El plato del momento lo es la consagración al Obispado Episcopal el Rev. Gene Robinson y la decisión del Tribunal Supremo de
Boston concerniente a la unión matrimonial de parejas del mismo sexo en donde establece que la Constitución del estado de Massachussets –esto dentro del contexto de los derechos humanos- afirma la dignidad y la igualdad de todas las personas, por lo tanto no es permitido la creación de ciudadanos/as de segunda clase.

Curiosamente, toda esta evolución en las relaciones humanas – la cual debe de ser motivo de celebración- ha creado una especie de payasada
mística en donde las personas heterosexistas y/u homofóbicas han encontrado un terreno fértil para manifestar su irreverencia y desprecio hacia la creación de Dios. De aquí los discursos desolados concerniente a la moralidad los cuales van adornados por frases como: Dios creó a Adán y a Eva, no a Adán y Adán; las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo es contra la naturaleza; y otras
pamplinas devotas las cuales deben de ser analizadas
con mayor seriedad a la luz de la Biblia. No les
puedo ocultar que me molesta cuando se tiende a
discutir temas de la humanidad como si fueran algún
tipo de compraventa en donde se mercadean temas dizques morales.

Este asunto es tan serio que en algunas encuestas nacionales llevada a cabo por Princeton Survey Research Associates durante los días 15-19 de octubre de 2003 y otra realizada por Pew Research
Center, entre otras, han demostrado por un lado que el 55% de la población estadounidense creen que las relaciones homosexuales son un pecado. Si se analiza las repuestas por afiliación religiosas el asunto es mucho mas grave porque entonces el 76% de las
personas encuestadas cree que las relaciones homosexuales son un pecado. Interesante en todo este asunto lo es el reconocimiento que la religiosidad es la variable determinante para explicar la mayor
oposición a personas gay, lesbianas, bisexuales, transgéneras y/o transexuales. Sin embargo, lo que tiende a ser invisible en todo este meollo moralista –entre otras cosas- es el poder reconocer que la
moralidad es una construcción social en donde la clase dominante de una sociedad establece lo que es aceptado, normal y por supuesto natural.

Esto no debe asombrarnos porque como dije anteriormente esta supuesta agenda moralista es cabildeada por la derecha religiosa aquí en los Estados Unidos y esta gente se ha distinguido por demostrar con sus acciones por un lado su flojera moral y por otro lado su picaresca inmoralidad. No debemos pasar por alto que George W. Bush, el presidente fue y sigue siendo respaldo por esta
derecha religiosa. De aquí el que este asunto de la sexualidad humana en donde un grupo dominante –la gente heterosexual- establecerá para la próxima campaña presidencial que lo mas importante para
discutirse en los temas nacionales es el poder regular dentro de unos supuestos parámetros de normalidad como lo es el poder saber quien duerme con quien. Vaya pendejerías de nuestra democracia
representativa.

Sin embargo, lo que tiende a ser invisible en todo este meollo moralista por un lado es el poder reconocer que la moralidad es una construcción
social en donde la clase dominante de una sociedad establece lo que es aceptado, normal y por supuesto natural. De aquí el que se tienda a enmascarar los verdaderos temas morales porque el develamiento de
los mismos pone en tela de juicio la moralización ñoña y cretina de la clase dominante. Véalo de esta manera.

En todo este asunto de las moralidades de nuestro sistema capitalista –fórmula que yo estoy por creer que se lo inventó el Diablo para joder a la gente- sigue siendo invisible la realidad que mas del 44
millones de personas en los Estados Unidos no tienen seguros médicos. La necesidad de un seguro médico es obligatorio porque en nuestra sociedad la salud es un privilegio por lo tanto usted tiene que comprar los servicios médicos. Esto ha dejado como resultado
que entidades como New England Journal of Medicine (336, no. 11, 1997) diga que en los Estados Unidos por lo menos cada año mueren unas 1000,000 personas por falta de cuidado médico. Esta realidad de
violación a los derechos humanos por supuesto no es un asunto moral para gente hipócrita como el Presidente Bush y el resto de la derecha religiosa.

De hecho, tampoco es un escándalo para el Rev. Rubén Díaz aquí en la ciudad de Nueva York, quien en su comedia evangélica mojiganga, lo único que ve como pecado es la relación homosexual. La muerte de mas de 100,000 seres humanos por falta de servicios médicos cada año debe de ser catalogado como una acción terrorista, un genocidio y por esto no me canso –ni me voy a cansar- de acusar a George W.
Bush de ser uno de los terrorista más grande de este planeta. Eso si, y esto lo digo para echarle mas leña al fuego, cuando usted analiza críticamente estas muertes va a encontrar que la realidad de
clase, de género y racial/étnica explican los números de víctimas. O sea, hablando moralmente, aquí en los Estados Unidos, ser pobre, ser mujer, ser persona negra y/o Latina explica mucho mejor las
100,00 personas que mueren anualmente por falta de servicios médicos. Vaya moralidad insensata. De aquí el que les recuerde que la moralidad es un estilo de vida el cual debe dejar como resultado la
vivencia colectiva a través de la paz con justicia.

En este asunto de vivencia moral y la salud Cuba, y ahora Venezuela, están dando cátedras morales a los Estado Unidos.

En todo este meollo me preocupa enormemente el silencio autoproclamado de los grupos progresistas –religiosos, culturales y sociales, entre otros- y de la izquierda ante la violación de los derechos
humanos que se siguen llevando a cabo contra nuestros/as hermanos/as gay, lesbianas, bi-sexuales, transgéneros y transexuales.

Me parece que es tiempo de demostrar en donde estamos parados/as
concerniente a la moralización ñoña y cretina de la clase dominante en los Estados Unidos. Mi humilde y cristiana recomendación es que dejen de joder con la imagen homosexual de Dios, vamos a darle servicios médicos gratis al pueblo y de esta manera comenzaremos el camino hacia la moralidad que construye la paz con justicia.




4 de diciembre de 2003

agrega tus comentarios


ÚLTIMOS COMENTARIOS SOBRE EL ARTÍCULO
Listed below are the 10 latest comments of 6 posted about this article.
These comments are anonymously submitted by the website visitors.
TÍTULO AUTOR FECHA
se ahogan en un vaso de agua... Manuel Santos Rosa Tuesday, Apr. 29, 2008 at 2:21 PM
Esto es comico Emmanuel Thursday, Oct. 18, 2007 at 11:30 PM
Si la homosexualidad fuera pecado... Matahari Saturday, Dec. 24, 2005 at 1:56 AM
confucion con el pecado!? J.H. Monday, Aug. 02, 2004 at 10:04 AM
Confución con el pecado Jueves Wednesday, Jul. 21, 2004 at 7:23 AM
© 2003-2010 Centro de Medios Independientes de Puerto Rico. CopyLeft: Todo el contenido aquí publicado es de libre impresión y redistribución a través de internet o por otros medios y foros, siempre que no se haga un uso comercial y que el autor/a no especifique lo contrario. Favor de citar la fuente. Las opiniones vertidas por los visitantes o colaboradores en el sitio pueden no reflejar los principios de unidad del Centro de Medios Independientes de Puerto Rico. Usamos software libre sf-active v0.9.2 Descargo | Política de privacidad